LosHiceYo

Un lugar lleno de cosas que no sirven para nada...

Con la tecnología de Blogger.
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas

Y otra cosa pequeña...

13 comentarios
Es curioso como me he aficcionado a hacer muñecos con hilo finito, dejando la lana algo mas de lado... No se si es una cuestion práctica, o simple gusto por las cosas más pequeñas...

La cuestión es que aquí tenemos otra muestra simpática de conejo pequeño...


Cuando terminé de hacerlo, mi madre, muy simpática, se acerca y me dice... Pero ese, ¿para que bolso es? A lo que yo respondí: Déjalo tranquilo sin usar, que no paras... :P Así que, de momento, está guardado por ahí en algún estante de la vitrina del comedor...

Pero mejor, que la gente, no para de pedir... Y eso, aunque no es el caso de mi madre, nos lleva a otro punto: ¿como es que el personal, se atreve a menospreciar el trabajo de otros? No lo digo por ningun caso en particular, es solo una reflexión...

Reflexionemos...
¿No os ha pasado, en alguna ocasión, que os encontrais con alguien mucho mejor que vosotros en todo lo que haceis? Frases del tipo: "eso lo hago también yo", o "pero si eso no tiene tanto trabajo", o un sinfín de enunciados similares... Lo cierto es que a mi, no me afectan, pero hay mucha gente que no piensa con claridad... Hoy día, todo el mundo que fabrica algo por su cuenta, sea un sello para estampar una etiqueta, un muñeco tejido, un muñeco cosido, o un alfier para la solapa, sabe del trabajo que cuesta crear de donde no había mas que materias primas... Por eso, todo aquel colectivo de compradores de objetos en serie que solo aspiran a tener muchas cosas por poco dinero no es capaz de entender que el esfuerzo de manufacturar lo-que-sea tiene un coste. Y cuando encima te sueltan una de esas perlas que menosprecia tu trabajo, pues te toca la moral...

Y es que vivimos en un país de cotillas... Cuando hablan de hacer concursos de siesta, o enciendes la televisión y solo ves a la mal denominada "princesa del pueblo", o la recién estrenada temporada 12 de Gran Hermano, o etc., entiendes la razón principal de que al país entero le vaya como le va... Y eso, claro, hace que no enciendas la televisión por miedo a encontrarte personajes de ese tipo, o "tertulianos" afines al tema, que no paran de hablar al respecto... Pero ese es el marco social al que tu expones tus creaciones: gente incapaz de valorar de forma objetiva una pieza de artesanía, que, probablemente, mañana por la mañana esté contando en su entorno las cosas que hace no-se-quién. Y eso da pie a situaciones como la que me contó mi madre por teléfono, no hace mucho.

Iba caminando con mi tia (un poquito de deporte para el cuerpo, ¿no?), y se cruzan con una señora del barrio, de las de Hola/Adios, y poco más. Pues esta señora, se dirige a mi madre y le dice: Contigo tengo yo que hablar. A ver cuando echas un rato conmigo, y me enseñas esas cosas que hacen tus hijos...

Mi madre, casi ni se dió por aludida, pero a la mención de "sus hijos" se dio cuenta de que era a ella. Y eso, solo es un ejemplo de como funciona el asunto... Como, una señora que no forma parte ni del entorno, tiene conocimiento de que "los hijos de hacen cosas muy bonicas"...

El fondo, no lo niego, es alagador. Pero no me han educado en ese churreteo del cotilleo. No me gusta pensar que pueda llegar a formar parte de ese grupo social de los correveidiles de turno, que hacen de la ajena, vida propia... Me gusta pensar que, algún día, la sociedad en la que vivimos estará mucho menos contaminada por los celos y la envidia, y todo el mundo valorará el esfuerzo que supone a los demás realizar cualquier cosa, sea física, o intelectual... Debemos aprender de sociedades mucho mas evolucionadas socialmente que la nuestra, y, así, convertirnos en mejores personas...
Fin de la Reflexión...

Espero que si alguien ha leido la parrafada (en absoluto prevista), no se haya aburrido mucho de mis devaneos mentales... Un blog, es un marco estupendo para compartir. Y, en esta ocasión, no fue solo una fotito, sino una reflexión espontánea. Esa, pienso, es parte de la mágia de un blog: puedes contar cosas para que perduren en el tiempo, y ponerlas en común con quién te lea...

Por mi parte, tengo aún en marcha el Proyecto de Navidad. Pero, he de decir, está muy paradito... He empezado a salir a correr, alternandolo con Aikido, y tengo mucho, mucho que estudiar, así que no queda demasiado tiempo ocioso... A ver si me pongo a hacer cosas rápidas, que puedan servirme de excusa para pasar más seguido por aquí...

Un saludo enorme a todo el mundo, y ¡¡comentad!!
Juan.