Usando nuevos medios...
Hace ya algo de tiempo que se habla en todos sitios de la Web 2.0, y conceptos similares... Además, mucha gente habrá (cada vez menos) que se pregunte de qué irá ese asunto... Lo cierto es que se trata, exclusivamente, de usar los recursos disponibles para mejorar las opciones de comunicación que pone a nuestro alcance Internet, si nos ceñimos estrictamente al campo de la comunicación.
La entrada de hoy da fe de ello, y es que la estoy creando a través del teléfono. Se trata de un ejercicio de comprobación de las herramientas disponibles en este mundillo 2.0 para hablar, como siempre, de cosas que hice yo.
Pero, ¿por qué he empezado hablando de conceptos 2.0? La respuesta es bien sencilla: mis creaciones, como las de todos los que formamos parte de este original mundillo, no son más que Crochet 2.0. Si nos ceñimos a la definición que antes di acerca de Internet, sólo hay que sustituir palabras para aplicarlo a este campo: usamos recursos ancestrales, como son los hilos, las lanas, unas cuantas agujas... Y con eso, creamos volúmenes nuevos, nuevas formas de arte que no tienen límite, al ser su cota nuestra imaginación... Hace miles de años, nuestros antepasados tejían prendas para abrigarse; ahora, las tejemos para use y disfrute del cuerpo y de nuestra mente/alma. Ese nuevo modo de uso de técnicas casi extintas en muchos casos (puntos olvidados por nuestras abuelas, técnicas de tejido en desuso...) es lo que lo hace tan atractivo a muchos ojos, y por eso es por lo que dio su salto a ser un movimiento mundial avalado por millones de seguidores...
Y una vez hecha mi reivindicación (para que de le dé más valor a lo que de verdad tiene mérito: crear objetos tangibles de los más humildes materiales), os enseño un par de cositas de las que me gusta hacer...
Unos veraniegos helados, que ya cuelgan de mi teléfono... Yummy!!
Ahora, me vuelvo a estudiar... Luego miraré en el pc que tal quedó la entrada, por el tema fotos, etc., pero supongo que el teléfono hizo bien su trabajo... Decidme que opináis de todo, y nos leemos pronto!!
Juan.
Y cuando llega el calor...
Estoy poco productivo últimamente, la verdad... No por apatía, o por cuestiones rocambolescas, sino más bien por logística: no soy capaz de sacar tiempo para tanta cosa...
Hay varios proyectos que no os he enseñado aún. Y voy a empezar por una nueva versión de la funda de mi Kindle... De hecho, sirve de argumento para el título de la entrada. Es que con su fundita de lana, ya no estaba cómodo el pobre eReader, y hubo que hacerle algo mas fresquito...
Es exactamente igual que la anterior, pero realizada con hilo, y tanto la sensación de trabajo con ese punto (Punto Estrella, se llama), como el resultado final son realmente diferentes... En la mano, resulta muy agradable, y como eran restos de jerseys/chaquetas de la familia (fueron robados de forma furtiva de una caja de restos de lanas de mi madre que vive en la cochera...), usé un resto más para hacer una funda para mi teléfono nuevo (un Sony XPERIA S, la mar de bonico). Resultado...
Igual es un poco naranja (pero es que un teléfono es como la caja negra de un avión: o lo pones resultón, o no lo encuentras en la vida...) Está un poco sosa, pero es perfecta para lo que la necesito: sobria, llamativa, y con capacidad de mejora (poniendo a su lado algún colgajillo para moviles... XD)
Y, como no podía ser menos después de fechas señaladas en el calendario de una madre, acabé haciéndole un collar... En la foto que hay un poco mas abajo podéis ver dos, y es que cuando mi madre se pone mis cosas, acaban surgiendo compromisos que, en algunos casos, son ineludibles... Así que que los collares quedaron como veis. ¿Que os parecen? Si pincháis encima, se abre la foto mas grande. Y con luz de sol, los cristales brillan mucho, mucho más, y queda la mar de vistoso.
Por último, decir que ya estoy con los exámenes encima, y si poco hago, menos haré en un par de meses... Alguna cosa queda en mi lata de trabajos en proceso, que pronto tendrán forma.Además, tengo que hacer un par de muñecos para dos niñitas recién nacidas, ambas ahijadas de mis compañeros de piso, y lo suyo es que les haga algún regalillo. A ver que tiempo saco, y que se me ocurre...
¡¡Contadme un poco como van vuestras vidas!! Los comentarios están muy huérfanos últimamente, pero desde que el contenido de los blogs se lee en el telefono mediante app's como Flipboard, Pulse, o simplemente, GReads, lo de dejar comentarios va pasando al olvido (confieso que a mi me pasa: os leo, y luego olvido pasar por vuestros blogs a dejar comentarios)
Un abrazo,
Juan.
No queda papel para libros...
Seguramente el título sea alarmista. Y no es que haya despertado mi consciencia ecológica de manera repentina, pero es cierto que cada vez se consume más papel y cartón sin preocuparnos, siquiera, si la industria es sostenible...
Juan.
Hace no mucho, empezó a hablarse que con los ordenadores se consume menos papel, y etc. Pero lo cierto es que la consciencia ecológica es mínima: a diario, supermercados, grandes superficies y demás distribuidores consumen un exceso de papel y cartón que nadie se preocupa por controlar. ¿Cuántos periódicos, o revistas, o libros acaban en el contenedor azul? Es cierto que hay una especial sensibilidad con el asunto del reciclaje (todos sabemos ya que una bolsa si que tiene precio), pero se trata de una cuestión administrativa (las bolsas de la fruta siguen siendo gratis, por ejemplo...)
| Kindle con su funda. |
Así que yo, que como todo estudiante consumo casi más celulosa que hidratos de carbono, he decidido comprar un eBook. Y eso, ¿qué es? Pues se trata de un dispositivo de tinta electrónica que sustituye con una calidad indiscutible al papel. Concretamente, he comprado un Kindle de Amazon (el de la foto, con su fundita...)
La principal razón que me llevó a escoger este dispositivo frente a la competencia fue, obviamente, el precio. Es el más barato de todos pero no por ello peor que ninguno. Realmente, su fabricante (que hace negocio vendiendo, principalmente, libros por internet) ha creado un dispositivo digno de tener. Realmente, lo ideal a la hora de fijarse en esta clase de dispositivos es en la clase de pantalla que usan. Pero para alguien ajeno a siglas y cosas parecidas, lo más importante es decidir para que quieres el dispositivo. Y eso, este lo responde enseguida: para leer. Dispone de navegación web (en fase experimental) y, si bien no es su fuerte, es realmente útil para leer artículos/feeds/noticias que son un poco largas en el dispositivo. Puedes, igualmente, visualizar fotos en blanco y negro con gran detalle (casi todos los dispositivos de este tipo tienen una pantalla con sensibilidad para diferenciar hasta 16 tonos de gris). Tomar notas, y subrayados puede ser algo tedioso en este dispositivo, al no tener pantalla táctil, pero en mi modesta opinión, no me parece lo más relevante para esta clase de dispositivos. El mercado del libro electrónico está por explotar en España (y con la llegada del gigante del eBook, lo va a hacer a base de bien), por lo que para quienes sean aficionados a la lectura les recomiendo, sinceramente, esta compra. Y mas concretamente, la de este dispositivo frente a los de la competencia: el formato (que es especifico) no es problema, ya que para gestionar una biblioteca digital se hace imprescindible algún programa que lo haga, y todos incluyen conversión de formatos. Es muy agradable en la mano (y ya sabéis que las mías no son chicas) e incrementa vuestro ritmo de lectura exponencialmente (te olvidas de que tienes un cacharro en las manos, y lees, lees, lees...)
Pero claro: algún inconveniente debe haber. Y es que como todos los caprichos, los accesorios son caros (o lo siguiente, según el caso). El Kindle me costó 99€. Y la funda que me gusta, que incluye luz por si las moscas, vale 55€. Esto es mas del 75% del precio del dispositivo. Y como la economía no está para esos caprichos de momento, me he hecho una funda yo. A ganchillo, como mandan los cánones...
Abajo del todo de la funda, lo de siempre: punto bajo. La parte principal (por ser la más grande) la tejí con un punto que crea un efecto muy original, algo acolchado, que se llama punto estrella, y al final simulé un pequeño efecto de elástico. En las fotos podéis haceros una idea algo mejor de la textura que crea el tejido. Y lo cierto es ¡que me encanta! Queda perfecto en el eBook, sin apretarlo demasiado, sin estar suelto. Lo que suele ser como un guante...
Podéis decirme que os parecen, tanto mi adquisición como la funda que ahora le protege de polvillo y arañazos casuales. En el blog hay un cambio mínimo, por cierto: como suelo crear entradas un poco largas, he decidido que sólo se vea la última. En el margen derecho, podéis navegar con comodidad con las entradas anteriores del blog; creo que esto no supondrá ningún problema para nadie... He quitado, igualmente, la lista de blogs que leo o el hueco de gente que lee mi blog; básicamente, porque ya no uso esas herramientas, y no me eran útiles... Espero vuestros comentarios, como siempre,
Juan.
Se nos hiela el pensamiento...
Ya sabéis que estoy de exámenes, y por eso no aparezco nada por estos lares... Lo cierto es que entre la facultad, y mi cruzada personal contra la pelusa que vive (aunque yo la desaloje con mucha frecuencia) en mi cuarto, casi no tengo tiempo para tejer... Ahora, si tengo un poco de ocio, aprovecho y leo un rato (no te rompe la dinámica de estudio, y desconectas de los apuntes), o echo una partidilla a la 3DS... Pero, principalmente, leo.
De hecho, ahora me apetece tanto leer que estoy pensando en comprar un libro de tinta electrónica, concretamente un Kindle, y retrasar la compra del tablet que tenía prevista para estas fechas a cuando la tecnología del mercado me permita decidirme. Y como leo, no puedo dejar de recomendaros "El temor de un hombre sabio", de Patrick Roothfus. Es la segunda parte (esperada con ansia desde hace tiempo) de "El nombre del viento". Y si os gusta un poco la fantasía, es una saga imprescindible. Por el contrario, no os recomendaría con mucho énfasis "La biblioteca de los muertos", de Gleen Cooper. Es una novela policíaca al uso, con su trama pseudo-histórica entremezclada, que tarda mucho (para mi gusto) en arrancar. Tiene una segunda parte que, seguramente, leeré cuando me apetezca algo así de ligero...
Pero este blog es de cosas que hice yo, y a eso voy... Una tarde, al volver de un examen (un viernes, para mas señas), no tenía ganas ningunas de ponerme a estudiar más. Así que como venía una ola de frío, me puse a hacerme un gorro de ganchillo (mi primer gorro por siempre jamás...). Un par de tutoriales después, estaba manos a la obra. No salía lo que yo buscaba. Deshacer. Más experimentos. Deshacer. Otro experimento más. Deshacer... Hasta que di con la tecla, y me hice un gorro cuyo efecto imita la pata de gallo (creo que se llama así). El remate, un poco de simulacro de punto elástico de dos agujas, pero tb en ganchillo... El resultado...
Sí. Tiene un pájaro. Gris... ¡Jeje! El gorro fue para Sonia. Sencillamente, pasó por allí en el momento oportuno, así que se sacó un gorro que espero use, y le mantenga la cabeza calentita... Pero no fue la única: Dani, también pasó por allí, y se acabó llevando otro que hice al día siguiente.
Aquí podéis ver ambos gorros, dobladitos de forma práctica. El resumen es que aquí sigo yo, sin gorro alguno, pero habiéndome despejado un rato con el ganchillo y las lanas, habiendo tenido las manos calentitas, y feliz al hacer un par de regalos. Espero que acaben dándoles buen uso... Por cierto, ¿qué os parecen?
Yo, por mi parte, voy a seguir estudiando un rato. Me acaba de salir una segunda nota hace un momento, y ya llevo dos asignaturas aprobadas (bien por mi!!). Ahora, cuando tenga algo libre, leeré 1984, de Orwell, que es lo que me ocupa ahora. Pronto, pasaré del soporte físico al digital en los libros, y pese a que me gusta mucho como huele un libro nuevo, tener un lector digital no evitará que me compre algún que otro libro mas para mis estanterías...
Nos leemos pronto,
Juan.
Felipe
¡¡Hola a todos!! No es que esté ocioso, es que no hay tiempo para nada... Se que tengo esto un poco abandonado, pero os prometo (como siempre) aparecer mas a menudo... Hoy, para no aburrirnos, os voy a presentar a Felipe.
Es un mono, con un diseño muy inspirado en los muñecos de Pica·Pau. Ella es una artista/artesana argentina, que tiene unos más que muy característicos muñecos en su repertorio. Lo cierto es que la sigo desde hace bastante, y siempre me han llamado la atención sus diseños: piernas largas, bastante planos, cabezas grandes... Ella trabaja de una forma diferente a la mía: hace los muñecos en una pieza (cabeza+cuerpo+piernas), y luego le agrega las partes restantes (brazos, hocico, orejas, cola). No obstante, a mi no me gusta trabajarlos de esa manera: suelo hacer la cabeza por un lado, y el cuerpo y las piernas (en caso de ir en un solo bloque, como ocurre con Felipe) van por otro lado.
Hace tiempo la sigo en Facebook (una de esas redes sociales que está revolucionando la forma de comunicarse), y le dije que intentaría hacer alguno de sus muñecos. Y este, es el resultado...
Espero que a todos os guste, y en especial a ella por ser la inspiradora... Igual no estuvo bien poner mis dotes crocheteras en "sacar" un diseño suyo, pero lo cierto es que le fui dando forma y tamaño a partir de alguna imagen suya, así que supongo que no será igual, sino basado en... :) Y para dejarlo avisao, tengo algún muñeco que otro más en marcha con esta estética. Lo que no tengo es relleno para completarlo...
Un saludo, y ¡¡os contaré más cosas pronto!!
Juan.
Un perro menos en la familia...
Y es que no tengo mucho tiempo de hacer muñecos... :) La verdad es que la Universidad empieza con ganas los cursos, y pronto empiezan a acumularse cosas que debes hacer, así que el ganchillo pasa a un segundo plano...
Y ahora, explico el título. Yoli, una compañera de Aikido, tiene perros. Hasta ahí, todo normal. Pues la semana pasada, estaba pachuchilla ella (cosas de mujeres), con el ánimo un poco bajo, y para colmo de males, su perra comió algo que no debía y estaba malita...
En mi casa, siempre hay perros: mi padre es cazador, y le gustan, así que suele haber, al menos, 2 perros de caza. Como se que a la gente con perros dentro de casa (y no en el patio, como los mios) les preocupan casi tanto como la familia (si no es más en algún caso), y viendo que Yoli estaba baja de ánimo, le gasté una pequeña broma.
Le mandé un mail muy criptico, un día antes de quedar. Le decía que tenía que comentarle algo importante, pero mejor se lo contaba en persona. Dicho y hecho, cuando quedamos, e ibamos unos cuantos del grupo de Aikido en su coche, me hice de rogar un rato y le dije: "Yoli, me han dado un Terrier muy, muy chico. El problema es que mi casera, no quiere animales en casa, entonces he pensado que me lo cuides unos días, que ella tiene que venir". Ella, super ilusionada (ya iba subiendo el ánimo), me dijo "Que guay!! Claro, yo te lo cuido!! Pensaba que iba a ser algo más grave, o de otro asunto, la verdad... Te pusiste tan dramático..."
En ese momento, yo iba sentado atrás y ella conduciendo. Alargué la mano y le dije: "Toma"... Jejejeje! La verdad es que nos reimos un montón, pues ella, la pobre, jamás se imaginó esa salida. Dani, uno de los compañeros que venía, me dijo que tendría que habérselo dado cuando no fuese conduciendo, y la habría hecho llorar... Pero con que le subiese el ánimo, y me esté cuidando al Terrier enano, me conformo...
Juan.
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